miércoles, 17 de mayo de 2017

Siempre querido despedirme en Lisboa.

Siempre querido despedirme en Lisboa.
Me imaginaba que al llegar los 40 hace ya unos años, viviría en un apartamento mirando El Tajo en Madre Deus, haría yoga y viviría con alguien y tendría un perro, delgado y lleno de canas.
La vida no es como no la imaginamos, sin embargo, soñar no cueste nada, tal vez a los 50...jujujuju.
Lo cierto es que hablar de Lisboa es hablar de una ciudad que me gusta, que posee un atractivo atemporal, una ciudad que pocos conocen y quienes la conocen, no la olvidan.
Estuve 5 días y me parecen aún tan nítidos, tan como ayer, que pienso hoy que veo el triunfo de Salvador Sobral lo bonito que sería volver a la vieja urbe imperial, escuchar fado, comer bacalao con arroz y un pastelillo de Belem.
La ciudad junto al río, junto al mar, junto al infinito atlántico donde se pone el sol me hace recordar la belleza de la amistad, del amor, de la luz del ocaso y de las piedras.
Tal vez nací en el país equivocado y tengo saudade de una vida que no conocí, pero que mereció ser vivida, bajar en tranvía las colinas, subir en el elevador portentoso a barrio alto o perderme en el bosque de Sintra y su muros moriscos, ver a la criatura más bella que más nunca vi mirando el horizonte y pedir al cielo despedirme en Lisboa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

deja tus oraciones y plegarias

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails
Se ha producido un error en este gadget.