martes, 7 de octubre de 2014

Las matanzas en México.

Este post de entrada es DURO, y es una denuncia que parecerá se diluirá como muchas otras manifestaciones de inconformidad en el aire, en este país que no pasa nada, de cortísima memoria y tan aconstumbrado al horro durante siglos que hemos aprendido a ver las Matanzas de civiles como algo atroz pero con una friviolidad que  raya a veces en la sensación de que nos hemos bloqueado, cada quien igue con su vida y a lo suyo y nadie se detiene a reflexionar que el día de mañana será tu hija, tu hijo, tu esposo o tu madre, así de cercana  es la muerte en México a manos de otros.

Siempre como saben veo RTVE y me siento un poco o mucho españolizado, y  a veces me preguntpo porque no m,e quede en España de fijo en 2003 época de bonanza y vacas gordas, si hasta me ofrecieron casa, vestido y sustente y empleo en Sevilla, y no, no lo hices porque extrañaba México y porque sin duda haya se vive mejor pero aquí se "vivía más feliz", o al menos eso creia yo, pero cuando te vuelves adulto y más responsable, con un puesto de trabajo fijo y en medio de la voragine del sistema que nos rige, te das cuenta de que algo que horroriza a Europa aquí es pan de todos los días.

No hace mucho la matanza de adolecentes en una isla de Noruega cerca de Oslo causo furor e incendio los ánimos de Escandinavia, hubo todo tipo de actos exigiendo justicia dimisiones y profundos cambios en la seguridad, lo mismo ha ocurrido con criminales peligrosos en España, dónde un caso arma un revuelo  tremendo, como el deprador sexual de ciudad lineal por ejemplo que hoy día tiene al país vigilando lo que sucede.

En México eso este tipo de casos se encienden como llmarada de petate y luego caen en el total olvido, como la Matanza de Actal en Chiapas de los años 90´s donde una comunidad fue masacrada, o en el 68 en Tlatolco donde hasta miles pudieron haber muerto aunque oficialmente fueron apenas unos cuantos, algo similiar a Tiananmen (disculpar no se como se escribe) en China.

Pero ahora conmovidos por el caso Tlatlaya donde murieron 22 personas  manos de un comando de ejercito y la desaparición forzada de 43 estudiantes de la normal de Ayotzinapa por orden del jeje de la policía de Iguala y el alcalde de ese municipio.

Hasta hoy las autoridades federales y locales se lamentan, pero no nadie renuncia, no hay detenidos de emvergadura y los polítocos apuestan por aguantar el temporal y que todo pase, y las cosas a lo mismo, hasta que en otro lugar el día menos pensado le toque a otra persona, quizá a ti que hoy lees esto.

2 comentarios:

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