martes, 24 de diciembre de 2013

De aquellas fiestas paganas a las navidades...

De las Saturnalias a las Navidades.

Hoy platicaba con mis papas acerca que de niños no había navidad, no por lo menos como hoy, en el rancho de donde es mi papa, dice que su mama les dejaba en el zapato cacahuates y algunas colasiones, cenaban lo que había y en aquellas gélidas noches del cerro de picachos... y es que de donde es mi padre si hace frío no chingaderas, se metían pronto entre cobijas de aquella vieja casa de adobes que hoy se cae a pedazos.

La mama dice que en su pueblo (muy católico) solo iban a misa, al rosario y la festividad era religiosa, trabajaba en la tienda hasta tarde y no hacían ni cena, ni se daban regalos, nada...dice mi mama que recuerda que mi abuela un día de navidad le compro unos calcetines con encaje y un dulce de piloncillo con cajeta de membrillo, la única navidad de niña que tiene presente.

En fin parece que los altos de Jalisco ches aburriciones, ni se juntaban las familias tampoco.

Es curioso, será que vivían en provincia, en comunidades donde la vida siempre ha sido austera, sobria, religiosa, será incluso esa herencia criptojudía que se manifiesta más intensa en otras festividades, lo cierto es que de esos 70 años para acá México se ha globalizado y la navidad hoy en día es un festín de colores, sabores y consumo.

El origen de la navidad se pierde en los tiempos del imperio romano y su PAX, e incluso en los albores de las civilizaciones de Europa, los druidas y pueblos anglosajones celebraban festividades del Solsticio como lo acreditan las ruinas de Stoneage o en Francia en Saint Malo, pero es bajo el dominio y unidad cultural romana que estas festividades toman su caracter general en el amplio espectro del mundo mediterraneo.

Originalmente estas fiestas eran dedicadas a deidades solares como Helios en Grecia, pero en Roma fue SATURNO que se asociaba primero con Crono el padre de los dioses y Titán y luego el dios del fuego y de la metalurgía el Hefestos Griego quién precidia estas, también Dionisio y sus alcoholes tuvo su auge, aunque las Dionisicas o Bacanales se celebraban más en la vendimia, aún así, la historia del NIÑO DIOS, Dioniscio y los regalos que recibía parecen haber inspirado la Navidad.

Se las llegó a denominar «fiestas de los esclavos», ya que en ellas los esclavos recibían raciones extras, tiempo libre y otras prebendas; Saturno en una de sus acepciones era un Dios agrícola, pero también era Dios del triunfo... el triunfo de la luz sobre la oscuridad, la vida sobre la muerte.

Probablemente las Saturnales fueran las fiestas de la finalización de los trabajos del campo, celebrada tras la conclusión de la siembra de invierno, cuando el ritmo de las estaciones dejaba a toda la familia campesina, incluidos los esclavos domésticos, tiempo para descansar del esfuerzo cotidiano.

Eran siete días de bulliciosas diversiones, banquetes e intercambio de regalos. Las fiestas comenzaban con un sacrificio en el templo de Saturno .

Luego Teodosio fusionó o se invento que Jesús había nacido en esas fechas para sincretizar las tradiciones romanas que además eran las más populares entre las clases pobres de ROMA pues en esos s días los esclavos podían ser liberados o bien recibían agasajos de sus dueños o eran revendidos e incluso podían comprar su propia libertad, y puesto que los primeros cristianos eran esclavos o de la plebe vieron en estas fiestas su oportunidad de salir y celebrar lejos de ser perseguidos o proscritos.

En las Saturnales la realidad social danzaba dentro de un juego de inversiones: el señor actuaba como esclavo, el esclavo como señor; lo antes prohibido era ahora permitido; lo que antes era restricción ahora estallaba en lujo o derroche. En la fiesta romana erupcionaba la vida sin diques de contención. Emergencia de un placentero, jubiloso caos. El regreso a lo caótico es recuperación del origen, del calor bullicioso de la primera vida, del mundo recién creado o manifestado. Y también el regreso al origen impelido por la fiesta era recuperación de un presunto paraíso inicial, donde los hombres vivían sin separaciones jerárquicas, sin opresión de unos sobre otros. Mediante una versión abreviada de una alocución de Klaus Brigmann nos acercaremos al pueblo embriagado de festiva alegría entre los templos y casas de la Ciudad Eterna.

Sin duda los romanos tenían una idea más primigenia de la RENOVACIÓN de la vida, el nacimiento de la LUZ.

Hoy día es una fiesta rara, no es tan sordida o al menos no en la propuesta, pero sigue teniendo esa masa absorta y manipulable por el PAN y CIRCO, basta ver el aumento de transporte público esta semana para ver con se aprovechan estas fiestas para adormecer las conciencias.

Yo de entrada ya llevo mucho dinerito gastado en obsequios y reuniones, y ya he subido 2 kilos en 15 días, he pasado la barrera de los 70... uch... ains... bueno, agradezco a DIOS estos kilitos y vengan los que sean necesarios, lo importante es tener SALUD y que la felicidad no sea un deseo, sea una aventura que se construye en cada momento, cada día, que esa renovación y triunfo de la luz, ese NACIMIENTO sea permanente, estar abiertos, amables, generosos todo el año.

Os mando besos, les quiero... Felices fiestas.







2 comentarios:

  1. A mí también me hace gracia que casi en el cristianismo sea tomado del paganismo. Por eso aunque soy ateo me interesa mucho el paganismo, hay mucho de mágico en esos mitos.

    Feliz Navidad Alvariux!

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  2. La Navidad debería ser todos los días, y no solo recordar a los seres queridos en estas fechas, yo detesto mucho ese detalle. Un abrazo Alvaro y que la Felicidad reine en tu hogar.

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