jueves, 24 de octubre de 2013

Costumbres criptojudías en los Altos de Jalisco

Como ayer decía mucho de los conversos y marranos criptojudíos emigraron a las Américas, algunos se instalaron en las islas del Caribe, se sabe que en Republica Dominicana, En México en el Reino de Nuevo León  y en los Altos  de Jalisco hay evidencias historicas de comunidades  que fueron duramente  vigiladas, incluso en Nuevo León y en la ciudad de México hubo actos de Fe en contra de judaizantes, también en la Nueva Granada hubo otras comunidades de  conversos, en Jalisco en concreto  habitaron  algunas importantes poblaciones, Teocaltiche, Arandas, Yahualica, Tepatitlan, llama la atención que algunos de los apellidos más populares de la región son de origen judío, por ejemplo, Franco, Aguila, Aguilar, Barba, Navarro, Navarrete, Navarra, Luna, Cabrera, Casillas, Peres y Pérez, González, Hernández, Henriquez, Jímenez, Muñiz y Nuñez, Loza, Vazquez o Velazquez, Rábago, Benavides, Coss y León, Alcaraz, Alcalá, Casal.


Como hemos podido observar, cada comunidad de judeo-conversos presenta su propia imagen, perfilada y conformada de acuerdo a las circunstancias externas que le acosaban o le atemorizaban. El caso de “Los Altos de Jalisco” en sí es todo un fenómeno. Su estudio quizá ha sido tratado más que que ninguna otra zona del país; economistas, literatos, filósofos, historiadores, antropólogos y demás, han encontrado en esta porción del suelo mexicano, un filón inagotable de cultura, teorías y análisis, sólo que han descuidado -¿cuál será la razón?- la herencia israelita de este núcleo singular de población. A excepción, claro está, de un puñado de estudiosos locales que se han atrevido a tocar el asunto; para desgracia nuestra en forma muy breve.

Primeramente y en vías de orden, hemos de mencionar que la región de Los Altos ocupa la totalidad de la parte noreste del Estado del cual toman su nombre. Curiosamente su confor-mación geográfica es muy parecida a la del Estado de Israel., incluso, los más viejos de la región le llaman “la Palestina de los Altos” o “la Palestina Chiquita”. Hay quienes sostienen aun, la versión de que cada población alteña originalmente contaba con dos nombres, su nombre bíblico y su nombre oficial, quedando hasta la fecha sólo algunas villas como muestra de ello. Como es el caso de Belén, Betania, y otras más que escapan a la memoria.

Actualmente la zona de Los Altos se compone de 25 municipios, cubriendo el norte los municipios de Lagos y Ojuelos, al sur Zapotlanejo y Tepatitlán, al oeste Yahualica, Mexticacán y Teocaltiche, y al este Arandas y Jesús María, sobresaliendo por su importancia económica, política y social: Tepatitlán, Lagos, Arandas y Jalostotitlán.

Es muy curioso que está zona tiene un devenir económico, político, etnico y social muy diferente a las otras regiones de estado y de México y se extienda también a algunas poblaciones de Aguascalientes, Michoacán y Guanajuato.

"A diferencia de otros territorios de México, los lugareños de Los Altos de Jalisco, presentaron a las fuerzas españolas una oposición inusual, mostrando su fiereza en la llamada “Batalla del Mixtón” (1541), en la que no solamente fueron derrotados los indígenas, sino prácticamente extinguidos, ayudando a los colonos en esta tarea, una serie de enfermedades que acabaron con los pocos que habían quedado con vida.
Como consecuencia de la.aniquilación de las tribus locales, numerosas familias españolas ocupan la zona para no salir jamás de allí (en su mayoría judeo-conversas).

Entre los primeros asentamientos que ocurren, tenemos las villas que luego serían las ciudades de Átotonilco el Alto (15 de junio de 1530) y Teocaltiche (en el norte), lugar al que llega el conquistador Cristóbal de Oñate en el año ya mencionado; acompañándole en su empresa 50 infantes algún millar d indios que le auxiliaron.

Muy pronto se repartieron las mercedes por conducto de la Audiencia de Guadalajara, encontrando entre los primeros fundadores al capitán Alonso de Castilla y al alférez real, Hernán Flores de la Torre, de cuya sangre todavía corre linaje en la zona".


Teocaltiche se convierte tempranamente en la primera alcaldía mayor de Los Altos, nombrándose como su titular al sevillano Hernando Martel, quien en el año de 1563 fundara Santa María de los Lagos. En cuanto alas familias que inician las genealogías de Teocaltiche, encontramos al capitán Álvaro Carrillo, al doctor Santiago Vera, los Flores de la Torre, los Gómez de Portugal, los García de Airona, los Flores Rubín, los Gutiérrez Rubio, llegando de Guadalajara a finales del siglo XVI y principios del XVII, los Martín del Campo, los Tello de Orozco, los Salado, los Alvarez, y otras familias con las cuales se hicieron centenarias mezclas endogámicas, participando en ello los Issasi, Cuevas, Tostado, López de Nava, Gonzáles de Rubalcaba, los Gutiérrez de Mendoza, Hermosillo, González Rubio, Romo de Vivar, Jiménez de Castro, algunos otras más, que con el paso del tiempo se enraizaron en toda la comunidad alteña.

Se ha escrito que las familias llegadas a la Nueva España durante el siglo XVI, provenían del centro y sur de España (las Castillas, Extremadura y Andalucía), pero sobre todo de la zona de Sevilla, cuna por excelencia del judeoespañol. Al respecto se afirma con insistencia, que durante los siglos XV y XVI, no había sevillano que no tuviera alguno de sus padres o de sus abuelos (o quizá todos) de origen judío.

Abundando sobre los sevillanos, Jonathan I. Israel, manifiesta que “…casi la mitad de los inmigrantes llegados a México en las décadas medias del siglo XVI eran andaluces, princi-palmente de la zona de Sevilla.” Situación que confirma la herencia hebraica de cientos de miles de mexicanos ¿o serán millones?.
Por ejemplo, en el caso de Tepatitlán, considerada la ciudad más representativa de Los Altos, se encuentran entre las familias fundadoras nueve de ellas con origen sevillano. A saber: Barba, García, Gómez, Gutiérrez, Hernández, López, Peña, Torres y Vargas, aunque en aras de ampliar el panorama y por tratarse de la ciudad donde el autor tiene sus raíces (paternas y maternas); procuraremos mencionar más adelante en forma detallada, el resto de las familias fundadoras y su ciudad de origen.

Debido a las persecuciones en contra de los hjudíos muchas de las costumbres judías tradicionales se modificaron como método de abjurar por ejemplo las "Carnitas" platillo típico de la zona, los "marranos" no pueden comer cerdo de manera que  se obligaron a cocinarlo y comerlo para que nadie dudará de sus fe  católica, lo mismo ocurre en  aspectos de fanatismo católico que en ninguna otra región del país es tan fuerte.

Tradicionalmente se dice que los franceses son los causantes de la población  blanca y rubia de la región pero lo cierto es que la presencia francesa en el tiempo es miníma,  no así la costumbre judía de la endogomamia...  milenaria práctica de las comunidades judías, es hasta hoy muy común que se casen primos hermanos, primos segundos y que recelen de fuereños, en general  los pobladores buscan casarse con alguien de la comunidad,  una práctica muy enraizada en el judaízmo, no ha si entre los españoles cristianos viejos o los moros.

Otra costumbre judía muy arraigada es  no mezclar leche con  carne, hasta hoy es poco comun que en los altos una cuenca lechera por tradición se mezcle la leche con muchas comidas... la razón es porque" hace daño" pero en realidad  es una falasia muy difundida, otro caso muy conmcreto es que aún se conserva en los templos la costumbre de división de hombres y mujeres  en las iglesias, y la cuarentena de la mujer y del bebe, que no puede salir de casa, debe cubrirse y taparse los orificios del cuerpo,  no estar con el varón y  en muchos casos no bañarse.

También en materia de oración  se colocan piedras en tumbas y en lugares donde alguien muere y se u tilizan mortajas para los fallecidos, siendo vestidos por los familiares,  donde se reciben  a los dolientes, uno de los inventos de la región es el pan salado conocido como "Birote" salado, se guarda especialmente la pascua,  en especial el Sábado santo, pese a que es una tradición católica en realidad el rigor con que antes se llevaba a cabo era más propio de la tradición judía, no se podían bañar, no se prendía aparatos electricos, se guardaba silencio, se guardaba ayuno.

Otra costumbre común en la gente de los Altos y Nuevo León son comer carnes magras libres de sangre, se deja desangrar a los animales, en especial a las cabras, corderos y borregos.

Hay una gran tradición de dulces de leche, como los que los judíos preparan.

“A lo largo de la temporada de trabajo en el campo había y sigue habiendo una serie de fiestas religiosas para asegurar la cosecha, como«La velada de las espigas», que se organizaba para pedir el agua, o la fiesta de la caña o «primeros frutos», en acción de gracias por la cosecha. Esta fiesta la organizaba el párroco y el patrón y era la ocasión para cobrar los diezmos.”

Abundando sobre la tremenda influencia de la religión católica en los alteños, Gutiérrez señala:”…La fuerza que definitivamente le diera cohesión, esta fue la religión.” Más adelante y sobre el mismo asunto, menciona a otro autor que sostiene el mismo punto de vista:”…Un alteño sin religión, sin su fondo religioso en todos los actos de su vida, no puede concebirse.


Tal parece que dichos escritores estuvieran refiriéndose al judío común. Su fuerza narrativa nos lleva involuntariamente a comparar a ambos personajes: al judío y al alteño, fundiéndose en realidad ambas imágenes en un converso asimilado por cuatro siglos de vigilancia e intolerancia religiosa.

La religión del alteño parece genética; las políticas regionales y las demás sociedades locales que conforman el mosaico nacional, no parecen interesarle mucho a nuestro personaje. Pero eso sí, ¡su religión no se la toquen! Durante los años 1926-1929, los alteños dieron muestra al resto del país, de los extremos a los que puede llegar su religiosidad, sosteniendo una lucha armada contra el mismísimo gobierno federal en aras de “defender” su religión, corriendo más sangre en la zona que ni en la revolución social de 1910.

Además de todo lo anterior, patriarcados centenarios en Los Altos nos hacen recordar el génesis del pueblo hebreo. Cuando los estudiosos venidos de fuera llegan a la región, una de las cosas que más les impresiona, es su sólida estructura familiar: “…La mayoría de las personas que forman un rancho eran familiares. El encargado del rancho siempre era el más viejo de la parentela y jefe natural de ésta. La estructura de parentesco tenía la forma de un linaje.” ¡Qué manera más detallada de describir la familia judía sin pronunciar su nombre!

El grupo en un sentido amplio (comprendiendo a los 25 municipios), cerró filas también -por 400 años- a la mezcla de matrimonios con extraños. Los (Las) alteños (as) tenían que casarse con otra persona del grupo; esto era la regla, razón que escudriñada en sus orígenes procuraba —sin duda— una doble protección. La primera debía obedecer a razones puramente étnicas (para no perder sus raíces hebreas, situación que generaciones después celaban, pero sin entender los motivos). Y la segunda, que vigilaba por su seguridad física (el temor ala Inquisición), ya que un extraño, además de ser ajeno al grupo, podía en algún momento delatar al resto de la familia y -porqué no- a otros más. De allí pues que sea entendible el rechazo a la mezcla con extraños y la endogamia generalizada.

Continuando con el asunto de los alteños, debemos agregar algunos puntos para enriquecer nuestra perspectiva, por ejemplo: ¡su laboriosidad! Mundialmente es reconocido el trabajo y esfuerzo del pueblo judío, y su retorno a Eretz Israel (1948) lo demuestra. La reconversión del desierto en tierras productivas y bosques madereros, nos hablan de su dedicación; pues de igual manera los conversos en México demostraron su entrega al trabajo, logrando hacer de algunas de las tierras más pobres del país, un emporio industrial y otro agrícola-ganadero (Monterrey y Los Altos de Jalisco).

Aparte de todo lo mencionado, rasgos muy notables del alteño le diferencian de cualquier otro grupo social del país: ¡el valor de su palabra!

“Además del orgullo de la sangre, está el del trabajo mismo, y de manera muy especial el de la palabra empeñada. Hay una tradición de honor en la que los tratos valen por la palabra dicha, más allá de formalizaciones de tipo legal.”

Es muy curioso que en poblaciones de los altos hay un alto grupo de "médicos" como una de las profesiones más respetadas y socorridas, es una región que tiene el mayor número de especialistas del estado, y una de las tasas universitarias más altas del país, otros oficios muy socorridos son las de los "maestros albañiles, alarifes y arquitectos, así como comerciantes, contadores, administradores de empresas y  dedicados al estudio de las ciencias puras, Quimica, Física y Matematicas cosa muy poco comun en otras regiones del país.

Las familias fundadoras a saber son las siguientes y lugares de origen: Alvarez (Extremadura), Castañeda (Toranzo, Extremadura), Alcalá (Peralta, Navarra), Alvarado (Badajoz), Barba (Sevilla), Cornejo (Salamanca), lmacén (Córdoba), Delgadillo (Montañez), Díaz (Medellín, Extremadura), Estrada (Mérida), Fernández (Mérida), García (extremeño, castellano o sevillano), Gómez (Sevilla, Valladolid), González (Extremadura, Castilla), Gutiérrez (Sevilla), Hernández (Sevilla, Badajoz), Jiménez (Aragón), López (Toledo, Medellín, Sevilla), Martín (Andalucía y Extremadura), Márquez (Villa de Paradinas) Medina (Medellín), Muñoz (Burgos, Andalucía), Orozco (Andalucía) Peña (Sevilla), Plascencia (Andalucía), Ramírez (Mérida), Romero (Castilla), Saldívar (Vizcaya), Sánchez (Andalucía), Torres (Sevilla), Vargas (Sevilla), Villalobos ( lmacén), Villaseñor (Vélez), Franco((Sevilla), Cabrera(Extremadura), Casillas (Almendralejo) Loza(Alava).

 Hay costumbres y edificios muy curiosos por sus símbolos  en la arquitectura y su ubicación  en los puntos cardinales, por ejemplo los 2 templos principales de  Valle de Guadalupe están ubicados con su altar en el Oriente coomo las sinagogas judías,  teniendo su puerta de entrada por el poniente, lo mismo ocurre en Tepatitlan en los templos del Señor de la Midericordia y el de San Francisco de Asis ubicados también con sus puertas al poniente y su altar al oriente, este último con una bóveda con gran cantidad de  estrellas de David.

Otras costumbres muy puntuales y extrañas son los que conciernen a la pureza de las doncellas, la menstruación  y el pecado del embarazo, pues las mujeres  no asisten al servicio religioso  luego de perder el virgo, durante sus días  o después de conocer que están en cinta o luego de dar a luz., así mismo el mito de azucena de la castidad, pues esta flor está muy  enraizada en ritos  judíos femeninos.

Otras costumbres que recuerdo son usuaes en las alteñas es:  
Barrer la casa hacia adentro
Enterrar o quemar las uñas despues de cortarlas, o no cortarlas después de comer.
Limpiar la casa y vestir mejores ropas la víspera del viernes
Lavarse las manos y banarse despues de venir del cementerio
Tener ollas separadas, una para carnes, otra para lacteos y otra para cereales
Tener un aniversario para los difuntos
Ayunar el “dia grande” o Quipur... que los católicos trasladaron al Viernes Santo
Hacer una limpieza ardua antes de la pascua (no se acostumbra en los Altos salir de vacaciones, por lo menos no los mayores)

Poblaciones con pasado  judío converso en Michoacán destacan Cotija, Zamora, Sahuato, San José de Gracia, Jacona.

En Veracruz, Puebla y Nuevo León también hay séctores muy específicos de poblaciones de origen Critpojudías, así como la zona de León y San Fracisco del Rincón en Guanajuato. 

 Datos:
 Diario judío.com




10 comentarios:

  1. Lo que más me fascina de tí es tu meticulosidad y lo bien que te documentas siempre, no dejas nada al azar.

    Besos.

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  2. Solo por curiosidad pequeño ¿ustedes tienen la leyenda urbana del judio herrante o el judio camiante?

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  3. La comunidad judía en lima no es muy numerosa, pero eso si muy rica. Y lo es desde hace años, han participado en la independencia y muchos eventos políticos, tanto ahora como antes.

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  4. Gracias por toda esta información, muy detallada e importante. Tengo amigos judíos y es bastante interesante lo que uno puede aprender.

    Un fuerte abrazo!

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  5. Si Aristio, es una leyenda muy difundida.

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  6. Gracias por valorar y entender nuestras costumbres. Por tener dichas costumbres, no me bajan de animal raro en el barrio, de hecho cuando queriamos festejar la Pascua, o porqué no celebramos dia de muertos, o porqué no mezclabamos carne y leche, deciamos somos de Monterrey o nos fuimos a Monterrey para no despertar suspicacias. Saludos.

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  7. Creo que falta describir el porqué del nombre de Arandas Jalisco.

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  8. Creo que falta describir el porqué del nombre de Arandas Jalisco.

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  9. Mi familia proviene de esa zona y si efectivamente hay costumbre "raras" para algunos y normales para otros.

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  10. Mi familia proviene de esa zona y si efectivamente hay costumbre "raras" para algunos y normales para otros.

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